La dieta mediterranea más que un régimen alimenticio está considerada como un estilo de vida que se caracteriza por incluir las porciones adecuadas de todo tipo de alimento, para garantizar una vida saludable en la que predominan sobretodo las frutas y verduras.

La base de esta dieta sana

dieta mediterraneaPara medir las proporciones de los alimentos se establece la clásica pirámide alimenticia que se toma como referencia para todas las personas y dependiendo de la constitución de cada uno se aumentan o disminuyen las proporciones de cada componente.

La base de la pirámide está compuesta principalmente por frutas y verduras de temporada, hemos comentado anteriormente que esta dieta se basa en un estilo de vida saludable, por tanto para obtener todos los beneficios de la dieta mediterránea, debemos complementar el programa con ejercicio físico regular y algunas otras pautas de salud que van ligadas directamente a la alimentación como beber suficiente agua fuera de las comidas para mantener el cuerpo hidratado y escoger alimentos de temporada lo más frescos posibles para aprovechar al máximo sus propiedades nutricionales.

En el primer escalón también se encuentran los cereales y pastas que conforman la fuente de energía principal y una pequeña porción de grasa vegetal, siendo preferente el aceite de oliva sobre cualquier otro producto, y para obtener todas sus propiedades debe obtenerse mediante procedimientos mecánicos que garanticen la conservación de su potencial nutritivo.

En el ecuador de la pirámide tenemos todos los frutos secos y las especies aromáticas en las que también se han incluido el ajo y la cebolla, dos básicos en casi todos los platos de la dieta mediterránea.

El siguiente escalón está formado por los lácteos, entre los que se prefieren principalmente aquellos que sean bajos en grasas como yogures desnatados y el queso de Burgos.

En la cumbre de la pirámide tendríamos las carnes blancas, el pescado y los huevos que conforman la principal fuente de proteínas, mientras que un escalón más arriba están las carnes rojas, la carne procesada y las patatas, las cuales se aconsejan consumir moderadamente.

Los dulces y el azúcar estarían situados en la cúspide de la pirámide y junto con las bebidas alcohólicas se les concede un uso esporádico dentro del programa nutricional.

Componentes de la dieta mediterranea

El vino tinto es junto al aceite de oliva uno de los componentes principales de la dieta mediterránea, pues pese a que se trata de una bebida alcohólica, se ha demostrado que un consumo moderado aporta muchos beneficios por su alto índice en antioxidantes, entre los que destaca en resveratrol, al que se le atribuyen propiedades antiaging capaces de prolongar la vida contrarrestando los efectos nocivos de los radicales libres producidos por la oxidación.

En este punto, la dosis recomendada es de una o dos copas de vino tinto para los hombres (dependiendo de su complexión) y una sola copa para las mujeres, siempre acompañando a las comidas, preferentemente en el almuerzo.

Beneficios de la dieta mediterranea

comida dieta mediterraneaLa dieta mediterránea ha sido avalada tanto por la medicina alopática convencional como por médicos naturalistas de todo el mundo, como el régimen alimenticio ideal para llevar una vida saludable y mantenerse alejado de las enfermedades degenerativas asociadas al envejecimiento como la insuficiencia coronaria, la diabetes y el cáncer.

Los beneficios de la dieta mediterránea pueden ser aprovechados por personas de todas las edades y complementados con buenos hábitos como el ejercicio físico, la hidratación y el descanso, acciones fundamentales para preservar la salud además de una buena alimentación.

El éxito de esta dieta y el motivo principal por el que se ha adoptado como régimen universal recomendado en todo el mundo, reside en que reúne todos los nutrientes necesarios en cada una de las raciones diarias, son productos fáciles de conseguir y admite una amplia variación de recetas resultando atractiva de seguir.

Ejemplo de Menú típico de la Dieta Mediterranea

menu dieta mediterranea

En el desayuno se tomará de preferencia una tostada de pan que puede ser blanco o integral aderezada con un poco de aceite de oliva, a la que también se puede añadir una rodaja de tomate y sal.

Para beber se puede optar por café con leche, té o un zumo natural.

En el caso de querer tomar un tentempié a media mañana, elegir cualquier pieza de fruta que esté de temporada.

En el almuerzo combinar siempre una ración de vegetales y proteínas que provengan preferentemente de las legumbres o carnes blancas, como por ejemplo, una ensalada de temporada, pechuga de pollo a plancha y un yogur de postre.

Si se desea tomar algo a media tarde, un puñado de frutos secos sería el snack ideal dentro de esta dieta.

La última comida del día debe ser de preferencia más ligera que la comida principal, por ejemplo, pescado a la plancha con ensalada, un poco de queso de burgos y de postre un yogur o pieza de fruta.

Siguiendo estos consejos sobre la dieta mediterranea, conseguiréis tener una dieta sana y equilibrada, lo que por consiguiente repercutirá en una mejor calidad de vida de aquellos que opten por este estilo de vida y alimentación.